Hoy fué uno de esos días en donde terminarlo sin dibujar era imposible. Deje el descanso en casa y salí a caminar por los alrededores de mi barrio: Caballito, en Buenos Aires. Tuve que tomar 2 cafés en 2 bares diferentes, todo por usar mi pluma frente a dos puntos de vista diferentes. Para dibujar, con este frío de invierno y tanta gente, preferí hacerlo a puertas adentro buscando la mejor perspectiva posible desde la ventana. Mi barrio está en el centro geográfico de la ciudad, para cada extremo de la misma, basta recorrer unos 7 kilómetros. El 1o, av. José Ma Moreno y Rosario, trazo en tinta. El 2o, av. Rivadavia y Acoyte, tinta y acuarela.